lunes, 25 de octubre de 2010
Algún día deberías irte, te lo dije.
sábado, 23 de octubre de 2010
Alguien está hablando mucho. Sólo escucho ruido. Y yo pensando en tus pantaletas (adoro esa palabra).
Me quedo quieto y atento mientras me propones una estupidez, sólo puedo decirte que sí. Qué se hace cuando me ves con esos ojos y tiemblo. Y el mundo se acaba, y todo se acaba menos tus ojos. Odio tus ojos y la ternura con la que me partes la cara.
“Me acuesto desnuda contigo por comodidad, no porque quiera que me hagas algo”.
Y mis manos te tocan porque olvidaron hacer algo más. No para complacerte. Aunque si te escucho hacer ese sonido que haces muy cerca de mi oído una vez más te juro que te quitaré la piel y le haré el amor a tus huesos.
Sabes que el hambre no nos detendrá.
miércoles, 20 de octubre de 2010
precuela
Esa costumbre de no esperarse a ver si está bien o mal una decisión, cuando no hay nada que hacer pero sí mucho que ver. Embarrarse de algo y salir a la calle sin miedo. El que piensa en algo imposible y el que le sigue la corriente. No hay tontería sin cómplice.
No hay miedo sin reflejo.
El valiente que no está listo. Los zapatos que no calzan bien. Angostura y tu inmensidad. Todos corriendo, niños y perros primero. Tú te quedas aquí conmigo a contemplar el desmadre que dejaste.
martes, 19 de octubre de 2010
lo que fuera
Ambos confiamos en mis habilidades para cocinar o para provocar ciertas explosiones en áreas extensas de tu espalda y tu abdomen. Como si sólo viviera para eso. Sin lugar a dudas no existe espacio entre mi boca y todo tu demás.
No hablamos mucho, comprendo que hay muchas cosas que no necesitan decirse. Lo importante es evitar errores de traducción. ¿Qué somos?
Confío en lo que dices, mas no en la constancia de la temperatura y humedad del ambiente. Te creo pero mejor quédate conmigo, cuéntaselo a quien más confianza le tengas y a los demás también. Y sobretodo a mi, aclárame esos misterios infantiles (casi berrinches) y muerde mi mano en señal e que lo estoy haciendo bien.
Para todo lo demás existe el abuso de confianza.
Y absolutamente haría lo que fuera.
viernes, 15 de octubre de 2010
jueves, 14 de octubre de 2010
Muñeco
Me resulta de mal gusto imaginarte en plena euforia, burlándote de mis teorías de conspiración tan infantiles. No es que te odie, es que soy muy inmaduro y me aferro a la idea de tus piernas amenazándome.
Tirar la toalla no es una opción relajante, tampoco tenerte de vuelta. Pretendiendo ser la misma.
Hablar en segunda persona nunca me resultó tan irritante pero me da perspectiva. Y desde acá no te ves ya tan bien. La indiferencia evita que arrugues tu cara pero apaga tus ojos y tu boca pierde ese volumen que me vuelve loco, me daban ganas de usarla como almohada.
Ojalá te hubieras escuchado diciéndome esas cosas.
En boca cerrada no entran moscas. En mis ojos cerrados de todos modos entras siempre tú.
Podría hablar contigo toda la vida pero podría quedarme calladito para siempre si así me lo pidieras. ¿Ves?, cosas como éstas son las que te alejaron de mí, no te culpo.